NUESTRO GUIÓN NATAL: SEMILLAS PARA FLORECER

“El nacimiento y las experiencias prenatales constituyen los fundamentos de la personalidad humana. Todo  aquello en que nos convertimos o en que esperamos convertirnos (… ) está influido por lo que nos ocurre en estos dos periodos críticos”. (Dr. T. Verny)

Desde los años 70, las investigaciones científicas acerca de la vida intrauterina han transformado profundamente nuestra comprensión de ella, mostrando que el bebé in útero, a diferencia de lo que se consideraba anteriormente, tiene conciencia, sensaciones, percepciones, impresiones y recuerdos que van conformando los primeros cimientos de su personalidad.

Métodos terapéuticos como el Rebirthing y la Respiración Holotrópica han explorado las memorias del nacimiento y de la etapa intrauterina – haciendo hincapié en su importancia – para desvelar y transformar sus condicionamientos negativos inconscientes y sanar las huellas traumáticas que pueden dejar en el adulto. 

Como nueva área de la psicología, la psicología pre-y perinatal ha ido sumando cada vez más conocimientos, revelando, entre otras cosas, como todo el periodo intrauterino es una etapa fundamental de aprendizaje: sensorial, comportamental y emocional…

Hoy, tanto a nivel científico como psicológico y terapéutico, se destaca la profunda influencia que las vivencias pre-y perinatales tienen en la vida del futuro adulto.

Importancia del guión natal

El hecho de que el bebé sienta, siendo altamente sensible a lo que ocurre en su entorno, que memorice y que esté constantemente aprendiendo de sus experiencias, es un descubrimiento de gran relevancia: permite entender no solo en que grado le afectan esas experiencias, sino también de que modo pueden quedar grabadas para el futuro.

Lo que ahora se sabe es que, desde su primera célula, el bebé intrauterino está marcado por el estado, sobre todo emocional, de su madre y por ende, por las circunstancias que ella vive, su entorno, la relación con su pareja, etc.

Diversas investigaciones han mostrado que un estado mantenido de tensión y ansiedad de la madre durante el embarazo aumenta la posibilidad de complicaciones en el parto, de bajo peso del bebé al nacer y de otros síntomas después del nacimiento como bajo apetito, llanto excesivo o perturbación de la función gastrointestinal.

Además de influir a nivel fisiológico, el estado de la madre también influye en la dimensión emocional del bebé y en las conclusiones que este puede sacar de sus experiencias. En reacción o sintonía con las percepciones y emociones de ella, el bebé in útero puede sentir bienestar, confianza, alegría, o ansiedad, miedo, dolor, etc. El estado emocional de la madre crea el envoltorio bioquímico del feto, configurando su propio aprendizaje emocional. También  empiezan a elaborarse, durante esta etapa, conclusiones acerca de si mismo, del entorno, de la vida, que constituirán la base de su sistema de creencias.

Por ejemplo, si por algún motivo, como un duelo o un conflicto, la madre experimenta un dolor emocional durante el embarazo, el bebé lo sentirá. Puede que se sienta culpable por el sufrimiento de ella y grabe esa conclusión, “soy culpable”, en su mente inconsciente.

Otras experiencias críticas durante la etapa primal, como la perdida de un gemelo, o el propio trauma del nacimiento, afectan profundamente al bebé y al futuro adulto. Pueden generar ansiedad, tristeza, agresividad, conclusiones negativas sobre uno mismo, sobre el mundo, y hasta distintos tipos de trastornos.

En Rebirthing, se ha denominado “guión natal” al conjunto de circunstancias que marcan el proceso pre y perinatal  desde la preconcepción hasta los primeros meses después de nacer. Como sea que haya sido, este guión influye en nosotros de forma muy profunda y sus huellas invisibles tienen eco en toda nuestra vida.

El interés de explorar nuestro guión natal

Sabemos hoy que nuestro comportamiento está regido más que todo por nuestra mente inconsciente, es decir archivos de nuestras experiencias pasadas, programas mentales y conductuales, patrones emocionales, que quedaron grabados en lo más profundo de nuestra psique y de nuestra memoria celular.

Por lo tanto, llegar a ser consciente de nuestras primeras vivencias y conclusiones es un elemento clave para una mejor comprensión y aceptación de nosotros mismos, de nuestras actitudes, reacciones, y para liberarnos de condicionamientos que arrastramos en nuestra vida.

Otro objetivo, al explorar las memorias pre-y perinatales, es reconocer el dolor y el trauma que se puede haber experimentado durante esa etapa. El hecho de que el bebé no tenga palabras para expresar sus experiencias no significa que estas no sean reales. Pero habitualmente, no llegan a ser ni conocidas ni comprendidas y, si su dolor no es reconocido, lo único que puede hacer el bebé es reprimirlo, lo cual ata el nudo.

Desatar este nudo, permitiendo que nuestro bebé interior reciba finalmente esa validación, es un paso muy liberador. También abre camino al siguiente paso: asentir a la vida y tomar su fuerza.

Muchas personas albergan, hacia su propia vida, sentimientos de disconformidad, negación, rechazo o resentimiento. Pensamientos como “no quería nacer”, “no tendría que haber nacido”, “ojala me hubiera tocado otra familia”…, pueden ser expresados o ser parte de un diálogo interno inconsciente. Estos sentimientos tienen generalmente su origen en heridas tempranas, en carencias respecto al amor y la atención que hubiera necesitado el niño, y muy a menudo en el propio guión natal.

Si tenemos en cuenta la dimensión trascendental de nuestra llegada al mundo a través de nuestra concepción, gestación y nacimiento, podemos entender como vivencias traumáticas durante esta etapa pueden obstaculizar la plena aceptación de la vida.

Mientras no decimos totalmente SI a la vida, tal como nos ha sido dada, nos es muy difícil poder encontrar la paz y la felicidad, porque una parte de nosotros está en lucha. Al mismo tiempo que somos parte de la vida, algo en nuestra mente niega o rechaza nuestro vínculo con ella.

Un cambio profundo se opera cuando uno puede asentir a las circunstancias de su vida y acogerse a si mismo. Esta armonización no solo libera a la persona, también libera la fuerza vital contenida en su matriz, en sus raíces, haciéndola disponible para su florecimiento.

Robert Alnet y Dorotea Martínez Fucci

El texto publicado aquí está basado en el artículo original, “Constelaciones y Nacimiento”, accesible a través de este enlace.

CONSTELACIONES DEL NACIMIENTO Y DEL GUIÓN NATAL
Monográfico 2/4 de febrero

FECHA: 2/4 Febrero

           Viernes 2:Presentación abierta del taller y power point  18.30 H
           Sábado 3: 9:30-14:00 y 16:00-20:00
           Domingo 4: 10:00-14:00

PRECIO: 150€
LUGAR: CENTRO CÍRCULOS

Confirmar plaza previa inscripción y un ingreso de 50€ en concepto de reserva.
Personas interesadas en realizar su constelación, escribir previamente y solicitar formulario
piedad@constelacionesfamiliaresygestalt.com

Más información aquí

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Psicopedagoga y Terapeuta sistémica
Miembro Titular de la AEBH, Formada en Hellinger ciencia, Pedagogía Sistémica CUDEC, Gestalt, Diafreoterapia y en Constelaciones Familiares y Trauma.

Inscrita en la Fundación Tripartita, colaborando con Cooperativas y Asociaciones
Terapia y Formación